
Se llevó a cabo la misa en catedral con una intención especial, sugerida por la Conferencia del Episcopado Mexicano, de pedir por los familiares de desaparecidos y víctimas de violencia en el país.

A un año del asesinato en Cerocahui de los sacerdotes jesuitas Javier, Joaquin y de Pedro Palma guía de turistas, los obispos católicos deciden unirse en este memorial para orar por La Paz en nuestro país.

A las puertas de nuestra catedral Se reunieron decenas de familiares con la foto de su desparecido: y familias como la de Anáhuac con 8 integrantes que aún no localizan.

El obispo de la diócesis de Cuauhtémoc Madera Monseñor Jesús Omar Alemán Chavez, recibió a los familiares en la entrada de la catedral donde encabezó un misterio a la Virgen de Guadalupe y entró junto con todos; mostrando su cercanía y sensibilidad ante este doloroso flagelo en la comunidad.
A la salida de la ceremonia religiosa, de la misma manera el Obispo acompañó a todas las familias a hacer una oración de despedida.

Después de un par de cantos y consignas, las madres, padres, hermanos e hijos de las personas desaparecidas se despidieron para seguir en su lucha.





